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viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Deben los cristianos celebrar las fiestas y fechas judías?

Lo que hay que celebrar es a Cristo en nuestra vida, en él está incluído TODO lo que el hombre necesita. En Cristo está la Pascua incluída (La redención por su sangre), el Pentecostés (La llenura del Espíritu), Los panes sin levadura (una vida santa y regenerada), Las primicias (Poner a DIos como centro de nuestra vida), Las trompetas (La acción y diligencia de volver a Dios en verdadero arrepentimiento), La expiación (el reconocer el sacrificio perfecto de Cristo), Los tabernáculos (La salidad del mundo para entrar en la perfecta voluntad de Dios) El permitir a Dios ser morada en nuestros corazones y acatar su voluntad. La observancia del sábado (Cristo como nuestro reposo). No es necesario volver a los rudimentos cuando ya ha tenido lugar la MANIFESTACION de Jesús de Nazaret en toda su plenitud. Todo aquello era sombra de lo que habría de venir y aquel que vino fue Cristo mismo. Es en Jesucristo donde el hombre está completo sin la necesidad de las viejas fiestas de la Ley. 

"y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad." -Colosences 2:10


Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. (I Corintios 5:7)


Sopongo que ese afán por guardar la ley de Moisés de algunas sectas cristianas también incluye en su receta el aspecto de la circuncisión, ya que guardar algunos aspectos y otros no, los hace transgresores de toda la ley. Sin embargo, la justicia de Dios para el creyente va mucho más allá de leyes, ordenanzas y fiestas. La justicia de Dios es aquella que se alcanza por fe en Jesucristo, en la perfección que Cristo posee y en la salvación que él brinda a todo aquel que en él cree. Tienes a Cristo y procuras rendir tu vida a él, eres salvo, no por lo que puedas hacer o guardar como humano, sino por la sangre redentora. Nada más que esto. En Génesis se dijo: "Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros." (Génesis 17:11)  Pero tanto la circuncisión como muchas otras cosas eran meras sombras, tipos y modelo de la obra que Cristo llevaría a cabo y que se alcanza por la fe en él. Por esto dice: "La circuncisión nada es, y la incircuncición nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios." (I Corintios 7:19)  Con guardar los mandamientos de Dios basta. Ah, pero la circuncisión está dentro de los mandamientos de Dios, ¿cómo pues dice: que ahora la circuncisión ya no es algo fundamental? Por el simple hecho que era una sombra, una muestra, un modelo del romper del hombre con el mundo para ir en pos de Cristo. Lo mismo aplica a las fiestas y ordenanzas. NADA SON. Eran solo modelos y sombras de lo que Cristo haría. Ya Cristo vino y se manifestó. Ahora todo está INCLUIDO EN LA PERSONA DE CRISTO. Ya no hay que hacerse judío para ser salvo. Con recibir a Cristo y su justicia basta para ser salvo. Guardar los mandamientos de Dios implica andar en santidad, nada que ver con volverse judío ni volver a los rudimentos. Volver a los rudimentos es ir contra Cristo mismo. (Gálatas 5:4)

Hasta donde yo sé, soy puertorriqueño y no judío. La salvación vino por medio de los judíos, es decir, por medio de Cristo. Dios escogió a ese pueblo para por medio de ellos traernos al salvador. Jesucristo es el salvador y no los judíos. Mi fe está puesta en Jesús el salvador y sus virtudes y no en ninguna otra cosa. No tengo que aprender hebreo para ser salvo, ni tengo que acomodarme a las costumbres y ritos judíos para ello. Solo me basta con conocer a una persona, a Jesús de Nazaret.

Ya Pablo dijo sobre este tema: 
"mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros." (Gálatas 4:9-11)