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jueves, 17 de noviembre de 2011

Entre la bendición y la maldición de nuestros hijos

¿Cómo bendecir nuestros hijos? Siendo un buen ejemplo y demostrando temor de Dios. ¿Cómo maldecir nuestros hijos? Viviendo vidas liberales y demostrando hábitos y comportamientos ofensivos y opuestos a la moral. Ellos imitarán lo que ven. En ninguno de ambos casos se dijo una palabra, pero los resultados fueron evidentes.

"La lectura de un libro es un diálogo incesante, en el que el libro habla y el alma contesta." -André Maurois