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sábado, 7 de abril de 2012

LA FE CONSISTE EN TOCAR A CRISTO CREYENDO Y NO EN ANDAR DECRETANDO NI IMAGINANDO VANIDADES

Ella no dijo palabra alguna. Simplemente creyó a Cristo con el corazón y se esforzó por tocarlo. Fue el momento que un milagro ocurrió.

"Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote." (Marcos 5:24-34)

¿Dónde quedan los que afirman que para obtener un milagro hay que hacer todo un espectáculo de visualizaciones, declaraciones, repeticiones, imaginaciones, decretos, y cosas semejantes a estas porque sino, según ellos, Dios no contesta?