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miércoles, 19 de junio de 2013

EL MODELO DE LA BODA JUDIA Y EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA (El rapto: ¿Antes o después de la Gran Tribulación?)





Para los que dicen que "NO HAY RAPTO ANTES DE LA GRAN TRIBULACION" Les recomiendo que lean el libro: 'El misterio del reino de los cielos revelado - Tomo II'. Aquí un fragmento que nos muestra que sí hay un rapto (Arrebatamiento) ANTES de la Gran Tribulación que viene sobre la tierra. Jesucristo sigue el modelo de la boda judía. Vea lo que sucede en el paso número 8. Léalo y reflexione si es o no un tipo o sombra de lo que es el rapto. Luego tiene lugar un tiempo de 7 años. En el cielo hay celebración en ese tiempo, pero en la tierra, esos 7 años corresponden a juicios para los pecadores. PARABOLA DE LAS 10 VIRGENES = PASO 8 EN EL MODELO JUDIO DE LAS BODAS.




Primer paso: Un joven identifica a una virgen y le extiende una invitación a la casa de su padre. Esta invitación no era una mera confesión verbal sino que tenía que estar respaldada con propósito y bienes o suficientes medios para respaldar sus intenciones. Es decir, tenía que tener un dote que brindar. Podía ser en joyas, dinero, o propiedades. Con este respaldo se entra en negociaciones con la novia. El padre de la novia tenía que llamar a un hombre quien haría el rol de agente entre él y su hijo para efectos nupciales. El agente o amigo del novio tiene conocimiento de los bienes a negociar. La novia también tiene que tener su agente quienes negocian en secreto entre ambas partes. El siguiente paso era el desposarse o sellar con un pacto de compromiso matrimonial. El novio tomaba la iniciativa y negociaría el precio del compromiso o la dote para la novia. Se pagaba un precio por la novia. Al pagar el novio consideraba a su novia como su esposa en aspectos legales.
Segundo paso: La novia debía ser purificada. La novia era declarada santa o consagrada para su marido. (Santificación.) La purificación estaba relacionada al anuncio de la misma por medio del toque de shofar. (Bebían vino de una misma copa en un acto simbólico)

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Tercer paso: Luego de ese pacto ya establecido, el novio se despedía de la novia (ya desposada) y la dejaba con sus padres.

Cuarto paso: El novio permanecería en la casa de su padre por doce meses aproximados. El novio prepararía la morada matrimonial mientras que la esposa por otro lado estaría preparándose (ajuar de novia y para la vida matrimonial).
Quinto paso: El novio debía ir a buscar a su novia a la casa de sus suegros luego del tiempo cumplido. Por lo general era de noche y a la hora menos esperada. El novio saldría acompañado con su mejor amigo y su escolta de amigos a buscar a la novia. Esa caravana estaría alumbrada por muchas antorchas que identificaban la venida del novio.

Sexto paso: La novia, sabía que la vendrían a buscar pero no sabía cuándo sería ese momento.

Séptimo paso: Esa noche de la boda, el novio se vestía con lo mejor. Sus vestidos podían incluir una corona de oro, guirnaldas de flores frescas, perfume de incienso y mirra. El novio podía usar un cinto de seda de colores llamativos. Sus sandalias era adornadas de listones. La llegada del novio era precedida por un clamor que lo anunciaba. (Mateo 25:6)


Octavo paso: El novio recibía a la novia junto con sus doncellas y la comitiva matrimonial y partían hacia las moradas que el novio había preparado en la casa de su padre donde muchos estarían reunidos. Era común usar lámparas y antorchas para alumbrar el camino. Sin lámparas ni antorchas no le era permitido unirse a la procesión. No se le permitía entrar a la casa de la novia. Las lámparas eran esenciales para poder unirse a la procesión. De la misma manera era necesario el abasto de aceite que sustentaba las lámparas por el simple hecho de que no era permitido que se apagara.


Noveno paso: Los novios eran escoltados a la cámara o morada nupcial. La novia se entraba con su velo cubierto. Por el camino se le unían invitados que no fueran a la casa de la novia.


Décimo paso: Mientras los novios consumaban su acto matrimonial, tanto las doncellas y el amigo íntimo del novio esperaban afuera.


Undécimo paso: El novio salía alegremente de la habitación y anunciaba a su séquito que el acto y unión ya se ha consumado.

Duodécimo paso: El novio regresaba a su habitación y su séquito anunciaba a los invitados y comenzaba la fiesta de celebración. Siete días de fiestas. Siete días apartados y escondidos en la morada matrimonial.


Decimotercer paso: Luego de esos siete días la novia salía pero con el velo descubierto mostrando a todos su rostro, así todos sabrían quien era ella.