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miércoles, 30 de diciembre de 2009

La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos

Algunos hermanos encuentran que este texto justifica el que usen el "decreto y el ordena" en vez del pedir, clamar y rogar a Dios. Dice el texto:

La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos. (Prov. 18:21)

¿Significa este texto que usted al ver una mesa vacía y no tenga un plato de comida, comience a afirmar "declaro que tengo un plato de comida en mi mesa"? ¿Le llegará una plato de comida a la mesa por el mero hecho de declarar y crear un cuadro mental de que tiene un plato de comida en su mesa?

¿Dónde deja los otros mandamientos donde dice:

"Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma." (II Tes. 3:10)?

La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece. (Prov. 10:4)

Otros por su parte han tomado el texto que dice:

Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo. (Dt. 28:13)

De esta manera se han creído que la voluntad de Dios es no tener ningún jefe terrenal y ser ellos los jefes de otros. He visto personas que siguiendo esas ideas erradas renuncian a sus trabajos para ir en búsqueda del mundo ideal donde ellos piensan que serán "la cabeza y no la cola". De esta manera, caen en la ruina.

De la misma manera he visto persona que creyendo justificarse por medio de Dt. 28:13 al renunciar a sus trabajos, comienzan a "decretar y declarar" sus mundos ideales que nunca le llegan. Y es que no se puede tomar un texto aislado de la Biblia para imponerlo sobre el resto de toda la verdad de las Escrituras.

¿A qué se refiere entonces Proverbios 18:21?

No se trata de un texto para exaltar el poder de la mente por medio de la confesión positiva tal y como promueve la Nueva Era. De lo que se trata este verso es de los resultados que usted obtiene cuando habla verdad o mentira, cuando habla el bien o el engaño. Los justos tienen la buena palabra en sus bocas, esto les trae bendición. En cambio, los malignos tienen maldad en sus palabras, esto les trae maldición.


Vea los siguientes temas:

La Nueva Era se disfraza de ministro evangélico para conducir al error (Sobre la confesión positiva)


¿De dónde sacan lo de “decretar u ordenar” en vez de pedir y rogar?


Dios responde pero no obedece...


¿Es ésta la fe de la que habla la Biblia?


De Santa Claus, Picapiedra y los vendedores de sueños (Teología de la prosperidad)


¿Es bíblica la "ley de atracción"?


¿Una nueva teología del Decreto?