APROVECHA LOS ESPECIALES DE ESTA SEMANA EN TODOS NUESTROS EBOOKS EN AMAZON

sábado, 19 de noviembre de 2011

Para los que realmente quieren prosperar

.
Si usted desea que Dios lo prospere, quite la palabra DINERO, FINANZAS, RIQUEZAS, etc. de sus oraciones a Dios. Sus oraciones a Dios tienen que ser reverentes y lejos de intereses personales contaminados con el deseo de enriquecimiento, avaricia, competencia, lucro, envidia a las riquezas del prójimo y cosas semejantes a estas. Quite las palabras DINERO, FINANZAS, RIQUEZAS de su corazón, en cambio coloque TEMOR DE DIOS, JUSTICIA, SANTIFICACION, DESINTERES, DESPRENDIMIENTO, PIEDAD, MISERICORDIA Y TODO LO QUE SEA DE BUEN NOMBRE. Sea un buen mayordomo, y enfóquese en Dios y su justicia. Haciendo esto, la prosperidad llegará porque Dios mismo lo hará prosperar. Deslíguese de toda gente a su alrededor que tiene enfoques errados o que tienen un signo de billetes en sus ojos.

Siga el ejemplo de la Biblia.

Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, Y NO PEDISTE PARA TI MUCHOS DIAS, NI PEDISTE PARA TI RIQUEZAS, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días. (I Reyes 3:5-14)