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sábado, 27 de febrero de 2010

En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.- JESUS

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He visto como diversidad de predicadores o ministros se llenan la boca expresando e idealizando mundos perfectos donde proponen una clase de utopía libre de toda clase de problemas. Un mundo falso donde no hay enfermedad ni problemas económicos. Con palabras infladas atraen a millares de gente que deseosos de tener su mundo ideal van en pos de ellos. Las iglesias que más se llenan son aquellas que crean cuadros ideales de fantasías para la cual la gente persiguen sin razonar. Visualizan cuentas desbordadas de dinero, autos costosos, casas de ricos y toda clase de bienes confundiendo la bendición de Dios con las cosas perecederas de este mundo. Tergiversan el significado de bendición y proponen cosas materiales. En cambio, Dios nos invita a abrazarlo a él, a no soltarlo, sea cual sea el panorama. Se nos invita a no poner nuestro deseo en riquezas y reconocer que en esta tierra vendrán tropiezos. Lucas 17:1 nos dice que el Dios omnipotente también habló de cosas imposibles como lo son los tropiezos de la vida. A veces los tropiezos presentes no significan que nuestra realidad futura sea pesimista. Tenemos el caso del mendigo llamado Lázaro (Lucas 16:19) quien en su vida en la tierra era muy pobre, tanto que comía migajas y estaba muy enfermo, en cambio, esos obstáculos no significaban que no tuviera riquezas en el cielo. Dice:

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.(Lucas 16:19-21)

Los obstáculos presentes de Lázaro no impiedieron que heredara el cielo, en cambio un hombre rico heredó el infierno. Tengamos cuidado.

Hoy, son muchos los que con palabras infladas, enlazan la pobreza terrenal con el cielo. Dicen, si usted es pobre en esta tierra, eso significa que no está bien con Dios, usted debe estar en pecado. La Biblia no hace tal enlace. Dios da riquezas y prosperidad al que quiere y esas riquezas en esta tierra nada tienen que ver con la salvación eterna.

Dios no promete un mundo de ricos para los cristianos, quien así hace miente y tergiversa la Palabra de Dios. Dios promete estar a nuestro lado sea cual sea nuestra situación.

El consejo de no ir en pos de riquezas

Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. (I Tim. 6:8-10)

Nuestra confianza

En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.- JESUS (Juan 16:33)

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