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sábado, 16 de junio de 2012

¿NO ES LA MISMA FE?

¿NO ES LA MISMA FE? El salmista oraba: "Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme." (Salmo 27:7) (Salmo 4:1; Salmo 13:3; Salmo 22:2; Salmo 69:16; Salmo 102:2; Salmo 119:145; Salmo 143:1; I Reyes 17:21; II Reyes 6;17; Jeremías 33:3; Hechos 4:24-30) Sin embargo, hoy muchos oran: "declaro que tengo esto o aquello con tal o cual descripción específica, lo veo, es mío, lo declaro y lo traigo a mi realidad". Esa es la definición moderna que le han dado a la fe. La Nueva Era afirma: "tú eres uno con Dios (todo es Dios porque todo está hecho de la misma esencia) así que puedes declarar con tu boca todo lo que quieres materializar en tu mundo físico y será hecho. Tú al igual que Dios tienes el poder para crear por medio de la palabra así como Dios lo hace (premisa de la Nueva Era). Mientras la Nueva Era crea cosas con sus palabras, diversidad de ministerios y congregaciones han seguido este mismo juego a ser Dios. Han mezclado el cristianismo con las ideas orientales de visualización y "creación de cosas por medio de sus palabras, incubación de sueños, imaginaciones, para materializarlos por medio del poder de la mente. [El libro ‘La Cuarta Dimensión’ del pastor Paul Yongui Cho procura justificar con citas bíblica estas prácticas dentro del cristianismo]  “Abre tu boca y declara lo que va a suceder” –dicen ellos. Sin embargo, la práctica bíblica de lo que habla es de dirigir a la persona de Dios nuestra oración, nuestro clamor, nuestro ruego, nuestra súplica con temor reverente y Dios tendrá la última palabra en la respuesta. Nunca se trata de la auto-creación y auto respuesta por medio de incubación de ideas, repeticiones de detalles sobre una cosa, ni creación de cuadros o ilustraciones para hacer aparecer deseos humanos.

“ Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:6-10)