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martes, 15 de marzo de 2011

¿Un super avivamiento mundial para el fin de los tiempos?

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La gente tiende a hablar de un súper y gran avivamiento que según ellos precede el retorno de Jesucristo por su pueblo. Ahora bien, ¿es ese el cuadro profetizado en la Biblia para el fin de los tiempos? Veamos:


Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8)


En el texto anterior Jesús habla sobre la fe y luego se refiere al fin de los tiempos. La pregunta hecha por Jesús hace referencia a un tiempo final de descenso de la fe y no de aumento. Profetiza que en el fin de los tiempos los hombres estarán tan envueltos en cosas vanas pero no en un apego a la fe en Dios.


Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición (II Tes. 2:3)


El texto anterior nos dice que el escenario para el fin de los tiempos es uno lamentable. Se describe un periodo donde la gente que profesaba fe se manifiestan ahora contra la misma. Sin duda alguna, el anticristo debe estar presente y vivo en este momento en espera de ocupar el puesto que las naciones le brindaran para su liderato mundial.


Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: !!Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: !!Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. (Mateo 25:1-13)


El cuadro mundial


El cuadro mundial no se presenta como un periodo de todo el mundo corriendo a la iglesia a buscar a Dios, sino de una indiferencia lamentable y terrible catastrófica para la sociedad.


Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, (Mateo 24:38)


Más que un súper avivamiento de la fe, la Biblia hace referencia a un tiempo de prueba, de persecuciones, y de antagonismo. (Vea Mateo 24)


La advertencia para la iglesia


Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (I Tes. 5:1-11)