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viernes, 14 de octubre de 2011

El poder de la mente versus el poder de Dios que responde a la fe bíblica

Desde tiempos antiguos Dios se ha manifestado y se ha dado a conocer de diferentes maneras.
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo... (Hebreos 1:1-2)


El acercamiento de Dios tiene como propósito levantar un pueblo para si. Un pueblo que reconozca al Creador y le sirva. Dios penetró el tiempo y espacio de los hombres por medio de la persona del Hijo. Jesucristo era y es la imagen visible del Dios invisible. Todo aquel que desee conocer la totalidad de lo que Dios es lo puede hacer por medio de conocer lo que Cristo es. En Cristo conocimos nuestra vida, nuestra resurrección, nuestra salvación, nuestro perdón, nuestra protección, nuestra liberación, nuestra santificación, nuestro sustento, nuestro abrigo, nuestra ayuda, nuestra redención, y toda clase de bendiciones de Dios para los hombres. Es Cristo la persona que nos da todo lo que necesitamos en este mundo. Toda la Biblia hace referencia a Jesucristo. La Biblia misma es la historia del pueblo por el cual vino Cristo y del pueblo que Cristo vino a levantar, su iglesia. Siendo que tenemos tan grande don dado por Dios, el cual es su propio Hijo, todos nuestros objetivos de vida tienen que ir en pos de Cristo. Nuestros deseos, anhelos, pensamientos, motivos, propósitos tienen que ir hacia Cristo y de la mano de Cristo. No puede existir en nuestra vida elementos egoístas que se separen de lo que Cristo significa. Dice:


Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón. (Jeremías 24:7)


El enfoque principal de nuestra vida nunca puede ser rezagado a otro lugar


Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas (Mateo 6:33)

Jesucristo nos promete que si le buscamos, él se encargará de todas aquellas cosas que necesitamos por el simple hecho que somos su propiedad. Como propiedad de Cristo, él tiene y es responsable de todo lo relacionado a nuestra vida. El siguiente es el cuidado de Dios:


La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. (Mateo 6:22-34)

La mente carnal de los hombres siempre está puesta en lo que considera son sus deseos y necesidades. ¿De qué estamos hablando? El hombre se preocupa por su comida, su vestimenta, su transporte, su casa, etc. Sin embargo, Jesucristo nos promete que si nos ocupamos en guardar sus mandamientos todas las demás cosas él las suplirá una a una. Eso significa que podemos trabajar y dar lo mejor de nosotros en lo que hacemos, sin embargo, Dios es quien hará prosperar nuestro camino. Ese es su deseo.


Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (III Juan 1:2)


La prosperidad que da Dios no es el producto del afán humano. Tampoco es el resultado de técnicas de sugestión humana como lo hace el mundo. No es el resultado de obras tramposas, engaño, manipulación, robo ni extorción a otros. La prosperidad que da Dios es el resultado de un DIos bueno que vela por el bienestar de sus hijos. No es el resultado del afán, el miedo, la inseguridad, las vanas repeticiones ni muestras de desconfianza. Dios promete que si le buscamos, él hará que la bendición nos alcance.


¿Qué pide Dios?


Dios pide que le amemos. Algo simple. Dice:


Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. (Dt. 6:5)


Lo primero es lo primero. Cuando un hombre verdaderamente ama a Dios, se desprende de todo lo demás. Deja de poner la mente en las cosas secundarias y pasajeras. Ahora lo que importa es agradar a Dios, guardar su palabra, andar en temor reverente y permitir que Dios obre en nuestra vida y en la de aquellos que nos rodean.

Dios nos dice que nos ocupemos de lo que realmente importa lo cual es seguirle, servirle, amarle y amar a nuestro prójimo. Fuera de esto él promete suplirlo todo.

Entre el pedir bien y el pedir mal

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. (Filipenses 4:6)


Dios quiere darnos bendiciones, pero cuando pedimos cosas, tenemos que purificar nuestros corazones para no pedir cosas necias, ni con motivos oscuros o errados.


Cuando venimos a Cristo él nos da la confianza de pedir (orar) al Padre en su nombre para que así él pueda contestar nuestras peticiones. Qué necesita Dios de nuestra parte para atender nuestro clamor? Dios requiere que el hombre proceda ante él con fe y con reverencia. Dios es santo, por lo tanto toda palabra dirigida hacia él tiene que ir de acuerdo a la santidad. Un hombre no puede esperar recibir nada de Dios si lo que vida está contaminado con deseos oscuros, ansias de riquezas, búsqueda de lujos o placeres terrenales, un deseo desmedido por tener cosas o sobresalir por encima de los demás, ínfulas de grandeza, deseo de ostentar, cosas innecesarias, caprichos del corazón, y toda clase de cosas vanas. La oración que Dios responde es aquella que va de acuerdo a su santidad, aquella que pide sanidad, libertad, redención, sustento, abrigo, socorro, misericordia, paz, tranquilidad, ayuda, salvación, sabiduría, entendimiento y toda cosa buena. Por otro lado, cuando el hombre se desvía de la piedad de Dios es cuando se afana en pedir toda clase de cosas materiales y a su vez negando el cuidado de Dios por su pueblo. Ya Dios ha dicho que nuestro Padre celestial tiene cuidado de nosotros y él se ocupa de nuestras necesidades. Por ende, cuando un hombre ocupa la mayor parte de su tiempo pidiendo casas, autos, dinero, finanzas, prosperidad terrenal y cosas semejantes a estas, lo que está haciendo es cayendo en desconfianza y pidiendo de forma errónea. Todo lo que el hombre necesita, él lo dará. Cuando un hombre está enfocado en Dios correctamente, las cosas materiales no serán causa ni motivo de infelicidad. Simplemente encuentra la felicidad en las cosas simples de la vida. Alguien dijo una vez: "no es rico aquel que más tiene, sino aquel quien menos necesita.".


Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Santiago 4:3)


Lo básico de Dios a menudo es ignorado cuando el corazón del hombre comienza a poner su mirada en las necesidades. La inseguridad del hombre lo hace afanarse en toda clase de cosas y a desviar su mirada a cosas perecederas. Es así como empiezan a surgir los mercaderes del templo, los que usan la verdad como fuente de ganancia (I Timoteo 6:5) y los que utilizan la Biblia con un doble propósito. Jesús hizo una distinción entre el buen pastor versus los asalariados. El buen pastor se preocupa de su relación primordial con Dios y por el bienestar de las ovejas. El asalaridado tiene su corazón contaminado con la desconfianza, su necesidad, y tiene por objetivo lucrarse de lo que considera es su servicio "sagrado".


El tiempo difícil que nos ha tocado vivir


En el tiempo difícil que nos ha tocado vivir como cristianos, es posible que veamos el escenario rodeado de mercaderes en cada esquina.


y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. (Mateo 24:12)


Lamentablemente, hoy son muchos los que ya no predican el temor a Dios por estar enfocados en lo que consideran son sus necesidades. Ya no se trata de enfocarse sólo en Dios para que sea Dios quien traiga lo que nos hace falta a su tiempo. Ahora están impulsando desde los púlpitos el que la gente se afane por toda clase de cosas materiales. Constantemente vemos como se impulsan redes de mercadeo desde los podios. Se les hace creer a la gente que tiene que soñar, fantasear, imaginar sus mundos ideales y entrar en toda clase de técnicas carnales para crear ese mundo de disneylandia. El llamado "sueño americano". Una clase de mundo u utopía donde hacen que los creyentes se imaginen con casas grandiosas, autos muy cómodos, dinero a granel, buenas prendas y vestidos, un mundo sin dolamas y cosas semejantes a estas. Sin embargo, hacer la voluntad de Dios no significa que el creyente será introducido en un mundo ideal. El ejemplo que dejó Cristo fue el de la obediencia al Padre en un mundo rebelde y contradictor. Nos dijo que servirle de forma sincera provocaría que el enemigo se levantara y nos persiguiera. El libro de los Hechos nos muestra que los cristianos son sujetos a padecimientos, persecuciones, cárceles y siempre dispuestos a dar nuestras vidas por Cristo. Totalmente desprendidos de este mundo para ganar a Cristo. Sin embargo, cuando un hombre pone su corazón en casas lujosas, autos, posesiones, bienes terrenales y cosas semejantes a estas, ¿está dejándolo todo por seguir a Cristo? Ninguno de los ejemplos bíblicos nos conducen a crear mundos ideales ni a tratar de buscar cosas para nuestro deleite personal. Existe una línea muy clara que separa lo que son nuestras necesidades básicas como techo, abrigo, alimento y sustento versus otra clase de intereses de lujos y comodidades. Dice:

Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. (I Timoteo 6:8)


Una práctica moderna venenosa que se está extendiendo como levadura


Una práctica moderna venenosa que se está extendiendo como levadura que arropa toda la masa lo es la práctica malsana que le atribuye poder a la mente humana para obtener los deseos del corazón humano. Se trata de una filosofía que procura otorgarle al hombre el poder de CREAR toda clase de cosas por medio de la palabra hablada. En la Sagrada Biblia vemos que uno de los atributos que posee Dios es el ser CREADOR de todas las cosas por medio de su palabra. Sin embargo, dentro de la filosofía del poder de la mente moderna, el hombre se coloca en el escenario como un ser capaz de crear por medio de las palabras y cambiar su realidad presente. Desde tiempos muy antiguos el enemigo de las almas le ha hecho la oferta al hombre de "ser como Dios".


La Nueva Era propone que los hombres y Dios son una misma cosa. Afirman que no existe diferencia entre el Creador y la criatura. Se colocan ellos mismos en lugar de Dios. Es por esto que son los propulsores de la filosofía del crear por medio de la palabra hablada.


Predican mensajes que les gustan al oído de la gente


Estos mercaderes de la Nueva Era predican cosas atractivas a los oídos de sus feligreses. Toda clase de cosas halagüeñas que sirvan de motivación, egocentrismo y aviven la esperanza de obtener los sueños de sus corazones.


¿A quién no le gusta oír que se harán millonario sin esfuerzo? ¿Qué cosas grandiosas llegan de manera milagrosa de la nada para cumplir los deseos del corazón humano? Hacemos una observación, creemos en milagros, los milagros dentro del marco de la Biblia y también dentro de nuestro tiempo y espacio cuando existe un propósito de Dios y un temor reverente hacia él de nuestra parte. La verdad bíblica se distancia mucho de los caprichos humanos, avaricia, peticiones necias, y enfoques materialistas de distorsión de la fe moderna.


La Nueva Era cristianizada, una muralla que impide que el mundo en crisis conozca a Dios por medio de la iglesia


Vivimos en un mundo en crisis. Las tasas de asesinatos va en aumento. La violencia rampante pone en riesgo la seguridad de todos. La delincuencia juvenil, la proliferación del narcotráfico y la carencia de los valores en la sociedad hacen que el mundo vaya hacia un precipicio. El abuso, la violencia, el deterioro social, el maltrato, los asesinatos y tods estos elementos de maldad son una voz que grita que necesitan a Dios en sus vidas. Necesitan ser alcanzados por el mensaje del evangelio que habla de salvación, redención, santificación y lavamiento por medio de la Palabra. En cambio, los púlpitos están llenos de soñadores, imaginadores, buscadores de mundos ideales placenteros. Incuba, sueña, crea, imagina y da a luz los deseos de tu corazón por medio de nuestras técnicas de prosperidad. Ahora en vez del pecador alcanzar fe y temor reverente a Dios, lo que escucha en los púlpitos son ideas que los invitan a sacarse de la manga toda clase de cosas materiales por medio de técnicas orientales cristianizadas. ¿Es ésta la fe de la que habla la Biblia? Definitivamente que no. La fe de la que habla la Biblia procura conducir a los pecadores al arrepentimiento, al temor a Dios, al respecto de la Palabra, a convertirse de las tinieblas a la luz de Cristo, a obedecer el libro de Dios que es la Sagrada Biblia. En cambio, los mercaderes ocupan los oídos de los feligreses hablando de sueños, fantasías, cosas grandiosas de pedir de boca.


Paul Yongui Cho: El proponente mayor de la Nueva Era, ahora cristianizada


Sin duda alguna que la proliferación que ha tenido la Nueva Era infiltrándose en las iglesias cristianas lo es por medio de la literatura disfrazada de cristiana en las librerías que se supone son evangélicas para difundir el mensaje de la cruz de Cristo. En cambio, ahora vemos toda clase de libros. Libros que están llenos de "pensamiento positivo", "nueva era cristianizada", "mensajes de prosperidad material" y diferentes orientaciones dadas al mensaje cristianos que corrompen la sana doctrina y conducen a los lectores en direcciones erradas. Todo aquel que ha leído los libros del "pastor" Paul Yongui Cho quien reclama tener la iglesia evangélica más grande del mundo en cuánto a números se refiere. En su libro titulado "La cuarta dimensión" admite que muchas de sus ideas concuerdan con las técnicas de los monjes budistas en lo que se refiere a técnicas de pensamiento positivo para obtener toda clase de cosas. Paul Yongui Cho afirma en su libro que los monjes budistas pueden realizar toda clase de milagros sea de prosperidad, obtener toda clase de objetos o deseos por medio de técnicas positivas que envuelven la imaginación humana, la sugestión, la repetición, la escritura de los deseos, el detallar en papeles y haciendo listas descriptivas de lo que se quiere. A esto le llaman incubar sueños en el interior para luego "darlos a luz", según afirman. Paul Yongui Cho admite en su libro que los monjes tibetanos logran sus milagros "por el poder y obra de los demonios". Sin embargo, propone que los cristianos pueden valerse de las MISMAS TECNICAS para obtener sus milagros "DE PARTE DE DIOS". Paul Yongui Cho utiliza la Biblia y la tuerce para tratar de justificar la práctica de las técnicas orientales, pero ahora cristianizadas. Procura otorgarle al hombre la capacidad de crear todo lo que quiere por medio de las palabras y las demás técnicas que él mismo condena en los monjes tibetanos. Se trata de otorgarle al hombre la capacidad de crear, cosa que sólo le corresponde a Dios y no al hombre. Por supuesto que todo aquel que tuerza la Biblia obtendrá alguna respuesta, pero eso no significa que sea Dios quien conteste. Dice la Biblia:


Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. (II Tes. 2:11-12)

Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. (Dt. 13:1-3)


No toda profecia que se cumple proviene de Dios, no todo milagro es obra de Dios


No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo 7:21-23)

Dios dice bien claro en su palabra que Satanás con tal de engañar, hace obras engañosas para atrapar a los hombres. Dios se lo permite y la Biblia nos muestra el camino verdadero lejos de todas estas cosas. Si alguno conociendo el mensaje de la Biblia va tras estos dioses falsos, es por desobediencia y voluntad propia, pero no por desconocimiento sino por un corazón obstinado. Ya Dios en su Palabra le ha mostrado su voluntad a los hombres.


¿Es el poder de "atar y desatar" una licencia bíblica para activar el poder de las palabras o el poder de la mente?


Se escucha constantemente en los pulpitos pentecostales las referencias al "atar y desatar" de toda clase de cosas. Han utilizado el texto donde dice:


Atar y desatar


Sin embargo, dentro del contexto bíblico y en lo referente al atar y desatar, de lo que está hablando es de la disciplina en la iglesia y no de otra cosa como lo aplican hoy en cada esquina. Cuando la Biblia está hablando del atar y desatar, de lo que está hablando es de la administración de la disciplina por parte de la autoridad establecida por Dios sobre los feligreses. Dios estableció la iglesia y también la iglesia tiene un concilio que dictamina reglas y ordenanzas que deben acatar los feligreses. Cuando el cuerpo de autoridad de la iglesia está resolviendo un asunto de disciplina en la iglesia, tiene el poder de "atar" al infractor. Es decir, por común acuerdo de las personas de autoridad en un concilio pueden privar a una persona de tomar parte en la iglesia, en tanto resuelve sus problemas sobre las ordenanzas de la misma. Si la persona es obediente puede alcanzar que el concilio "desate" al infractor para que pueda salir de la disciplina y seguir adelante. El "atar y desatar" es bíblicamente dentro de ese concepto. En cambio, hoy proliferan toda clase de prácticas en diferentes podios donde afirman que "atan" al diablo o lo amarran y cosas semejantes a estas. El asunto es que Cristo y la iglesia echan fuera a los demonios y no entran en un juego de atar y desatar. Si los demonios son atados, ¿quienes son los que están causando tantos males en la sociedad moderna?

En la única parte de la Biblia que se habla de atar al diablo sucede en el milenio. Y ese "atar" será real cuando el diablo por mil años no podrá actuar de manera alguna en la sociedad hasta que se cumpla el tiempo dado por Dios.


El pastor Chuy Olivares de Casa de Oración de México hizo un estudio sobre el tema del "atar y desatar" y explica de forma clara que dentro del contexto bíblico "el atar y desatar" se refiere a la aplicación de la disciplina dentro de la iglesia por parte de personas de autoridad. Cuando una persona dentro del cuerpo de Cristo infringe las normas de la iglesia, el concilio puede "atar" a esa persona por medio de la disciplina y también puede "desatar" a dicha persona luego que cumplan su disciplina. Esto se distancia mucho de la práctica moderna de atar y desatar demonios, que si estuvieran realmente atados no hubiera tanta mortandad en la sociedad moderna.


La manera correcta de orar versus la presunción de la Nueva Era introducida en la iglesia


Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. (Mateo 6:5-15)

Otro ejemplo de la oración de los cristianos lo vemos en Hechos 4:24-31:

Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.


¿Qué vemos en las oraciones y ejemplos bíblicos? Vemos fe, temor reverente, un pedido de acuerdo a la voluntad y santidad de Dios.


La falsedad de los que afirman que Dios no oye oraciones que no son detalladas o especificas
Paul Yongui Cho y otros mentirosos afirman que para que Dios pueda responder a nuestras oraciones el hombre tiene que hacer una lista, una descripción detallada de lo que se quiere pues de lo contrario Dios no sabe ni entiende de forma clara lo que el hombre quiere. De esta forma Paul Yongui Cho impulsa la visualización dentro de la iglesia y pone a los cristianos a hacer listas de deseos, listas que ponen y pegan en las neveras de sus casas y repiten una y otra vez aplicando la visualización para "incubar el sueño y darlo a luz". Pero, ¿es esto real y bíblico? ¿Realmente Dios necesita de nuestro total detalle y descripción para poder darnos las cosas.
Veamos lo que dice la Biblia:


...fue oído a causa de su temor reverente. (Hebreos 5:7b)


Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, (II Crónicas 1:11)


Esto es muy diferente a las ideas de prosperidad modernos y a los consejos que muchos dan desde los podios para hacerse millonarios en este tiempo.


Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. (Salmo 139:4)


¿Dónde están los que dicen que Dios necesita un mapa para poder contestar peticiones?

Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. (Mateo 6:32)


Más abundantemente de lo que pedimos o entendemos


Donde quedan las ideas que afirman que para Dios contestarte necesita de tu total detalle y descripción de lo que se pide. Son una falacia, una mentira.


Esto de la visualización ha dado paso también a la práctica de la "cartografía espiritual". La cartografía se trata de mapas de una región específica. Un plano de una localidad. Por medio de ese plano procuran identificar las "potestades" que según ellos reinan en esas tierras. Le atribuyen dominio a los demonios del crimen, violencia, alcoholismo, prostitución, etc. Se trata nuevamente de los cristianos jugando el juego de la descripción y el detalle, ya que según ellos, si no son capaces de detallarle a Dios en sus pedidos, Dios no les responderá. Nuevamente, ponen a los hombres (a los cristianos) en una manera indispensable para la victoria, cuando el único indispensable es Cristo. Es Cristo el que conoce la totalidad de las cosas. En el libro de los Hechos hubo ocasiones cuando los cristianos fueron expulsados de ciudades. ¿Qué sucedió? ¿le falto una buena cartografía?

desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, (I Pedro 2:2)


Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. (II Timoteo 2:22)


Una iglesia que tuerce la Biblia se transforma de forma automática en una secta


Cuando una iglesia de sana doctrina opta por ir por el camino incorrecto de la corriente moderna de la visualización, la falsa prosperidad, etc. Viene a convertirse en una secta mas de las muchas que hay en la sociedad. La sociedad está llena de toda clase de templo, asambleas, grupos de gente, en los cuales hay gente que se consideran de renombre y líderes del grupo. En estos grupos hay lideres carismáticos, canticos adornados que suenan espirituales, programas de culto, predicas, estudios, sentido de grupo y de pertenencia y todos los elementos que componen una religión. Se puede tener todo esto, pero a la vez irse al infierno.


Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. (Amós 5:21)


Cuando una iglesia desecha la verdad de Dios y coloca las falacias y las mentiras de los hombres, viene a convertir ese grupo en una secta más del montón. Un grupo de gente que tiene una Biblia, pero que practica cosas erradas.


La voluntad de Dios es que la iglesia permanezca en la sana doctrina. Practicar la sana doctrina es cuestión de salvación.