CONSÍGUELOS EN AMAZON

martes, 3 de enero de 2012

PROBAD los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo

Los terremotos son parte del escenario en el fin de los tiempos, tal y como lo dice Mateo capítulo 24. Lo mismo que los tsunamis o maremotos tal y como se dice en Lucas 21:25. Es posible que antes de que ocurran dichas catástrofes, Dios se lo muestre a diferentes personas que tienen el don de profecía y lo anuncien al pueblo. SIN EMBARGO, hay que tener cuidado porque el enemigo engañador se luce conspirando contra la iglesia para crear MIEDO y causar TERROR innecesario. El enemigo conoce toda la Biblia desde Génesis hasta el Apocalipsis y sabe como usarla para cumplir sus metas. Por eso Dios nos advierte en su Palabra: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino PROBAD los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo." (I Juan 4:1) Los falsos profetas vienen en nombre de Dios y de la Biblia, utilizando los ministerios que han usurpado para hablar un mensaje diferente al de Dios y de la Biblia para confundir al pueblo tanto cristiano como secular. El enemigo utilizará toda clase de artimañas para tratar de colocar a su satélites en puestos claves dentro de la iglesia de Cristo, y para esto se valdrá de toda clase de estrategias, incluyendo el fungir y fingir como profeta utilizando el acontecer contemporáneo e imitando a los profetas de la iglesia con el fin de usurpar los ministerios de Dios. Es por eso que en este tiempo estamos viendo a falsos profetas haciéndose eco de las profecías que están en la Biblia, no para advertir al pueblo de una manera sincera como lo hace el pueblo de Dios, sino para infundir temor, burlarse y presentarse ellos como "profetas" sin serlo en realidad. En la Biblia, en especial en el libro de Apocalipsis encontramos una serie de eventos catastróficos de gran magnitud que ocurrirán sobre la tierra. Entre esos eventos que menciona el Apocalipsis se encuentra: Un terremoto mundial sin precedentes, la caída de asteroides sobre la tierra, obviamente tsunamis no vistos hasta ahora como consecuencia de lo anterior, y otros fenómenos climatológicos donde muchos morirán. SIN EMBARGO, todas estas cosas tienen su momento en la historia futura (ya escrita) en la Biblia, y es en el periodo denominado GRAN TRIBULACION (Marcos 13:19; Mateo 24:21; Apocalipsis 7:14) RECORDEMOS, primero ocurre el rapto de la iglesia del cual tenemos la garantía en: Isaías 26:20; Génesis 5:24; I Tes. 4:16; Mateo 24:41; Mateo 25. Es posible que ante los fenómenos locales de terremotos y otros acontecimientos los cuales son "principio de dolores" (que anuncian lo que se aproxima) Dios use a sus profetas para advertir al pueblo, pero tengamos cuidado y no caigamos en las redes del temor innecesario y tampoco incluyamos eventos de enorme proporciones que van dentro del periodo de la Gran Tribulación, para tratar de hacer creer que ocurrirán el día de hoy. Recordemos que para la iglesia existe un destino glorioso en los cielos. Primero, la iglesia es traspuesta a la morada de Dios y luego en la tierra se manifestarán las copas de la ira de Dios, las siete trompetas, y los siete sellos. Todo tiene su tiempo.

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza.” (Salmo 46:1-3)