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viernes, 4 de diciembre de 2009

Sobre la vida, la muerte y nuestro destino final


Mucha gente se sorprendió con la muerte del cantante Michael Jackson. Eran muchos los que lo tenían como un ídolo musical y admiraban mucho su persona. Un hombre lleno de riquezas a quien le sorprendió la muerte en el momento menos esperado. Es notorio para todos de los afanes y cuidados que tuvo dicho artista por cambiarse el color de la piel y por cuidarse a si mismo. Sin embargo, frente a todo ese afán humano, Michael Jackson no pudo detener el hecho de su muerte.


Nota añadida posteriomente:


Muere la actriz Brittany Murphy con tan solo 32 años
http://www.nydailynews.com/gossip/2009/12/20/2009-12-20_actress_brittany_murphy_dies_at_32_of_heart_attack_report.html


Existen millares de personas que viven envueltos en los afanes de esta vida. Amontonan riquezas y piensan que son reyes en esta tierra, pero ignoran quien será el que recogerá el fruto de su trabajo. Existe también personas que dirigen todos sus pensamientos y preocupación hacia las ganancias que puedan obtener por medio de la bolsa de valores. Han puestos sus ahorros en acciones y han estudiado el comportamiento del mercado para saber donde generará más ganancia su dinero. Desde entonces, no pasa un día en el que no piensen cuanto estarán ganando ya que su corazón está en ese lugar. En la Biblia se nos dice que donde esta el corazón del hombre es el lugar donde esta su tesoro. Hoy día, el corazón de la gente está dirigido hacia sus ídolos. Sean sus artistas, su dinero, su apariencia personal, sus bienes terrenales, sus casas o su comodidad. La gente tiende a visualizarse y anhelar ser como ellos en sus mundos ideales. Son muchas las jóvenes que les interesa parecerse tan siquiera un poco a artistas como Megan Fox o Britney Spears y hasta Madonna. Sus ídolos han entrado por la pantalla grande y se han colocado en un lugar de interés dentro de sus corazones. Cada cual buscando la fuente de la juventud y la inmortalidad en esta tierra. Es un hecho que la tecnología moderna como la Internet, facebook, twitter, Tuenti o Hi-5, le sirve a la sociedad para mantenerse informados y apegados a conocer cada vez más sobre los tesoros de sus corazones, sean sus artistas, su dinero, sus intereses, sus amigos, y todo aquello lo cual valoran. Cabe preguntarnos como sociedad, ¿Qué acerca de Dios? ¿Qué acerca de lo que realmente importa y es eterno? ¿Dónde está tu tesoro? ¿Dónde está tu corazón? Veamos lo que dicen las Escrituras sobre la fragilidad de esta vida:


Sobre el afán de riquezas:


Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios”. –Lucas 12:15-21


Nuestra vida es frágil


Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy. He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.-Salmo 39:4-7


Sobre la vana hermosura:


Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. –Prob. 31:30


Esta vida pasajera:


Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos. –Salmo 90:10


Tu corazón y tu tesoro:


Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. –Mt. 6:21


EL TODO DEL HOMBRE:


El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. –Ecl. 12:13-14


Dios no te pide que te hagas un cantante famoso como Michael Jackson, ni amontones riquezas como los ricos de esta tierra. No te pide que seas hermoso(a) como lo procuran hacer las personas de esta tierra. No te pide que busques la manera de hacerte millonario ni cosas semejantes. Lo único que Dios te pide es que le entregues tu corazón y guardes sus mandamientos.



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