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martes, 9 de diciembre de 2008

El amero es una moneda común propuesta para América del Norte extensible a...

El amero es la nueva moneda propuesta para América del Norte cuya meta es ajustarse a los cambios de la reorganización de las naciones en 10 supernaciones promovidas por el Nuevo Orden Mundial...
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Se viene el Amero - Hacia el NWO (Nuevo Orden Mundial)

El amero es una moneda común propuesta para América del Norte extensible a centro y Sudamérica con el tiempo. Una propuesta para una unión monetaria, y es una idea basada en la moneda de la Unión Europea, el euro. Entre los proponentes de esta idea están el C.D. Howe Institute y el Fraser Institute del Canadá.

También el Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC) de México, que dirige Luis Rubio. La moneda circularía inicialmente en los países del Libre tratado de Norte América (TLCAN), ya que Groenlandia es un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca en Europa. Así como la unión Europea, unión Asiatica, se pretende lograr en un futuro un sola unión.

El día en que la Unión Monetaria de América del norte empiece a funcionar Canadá, Estados Unidos y México reemplazarán sus monedas nacionales con el amero. Ese día, todos los billetes y monedas denominadas en dólares de los EE.UU. se cambiarán a razón de uno a uno por un amero(A). Canadá y México cambiarán sus respectivas monedas, el dólar canadiense y el peso mexicano, a un tipo de cambio que deje inalteradas la competitividad y riqueza de ambas naciones. En los tres países los precios de los bienes y servicios, salarios, inversiones y pasivos, serán convertidos simultáneamente a ameros al mismo tipo de cambio con el que se convirtieron las respectivas monedas nacionales.

Cabe la posibilidad, de que todo lo que estamos viendo sea una especie de autocolapso financiero. Esto sería necesario para poder eliminar al dólar e introducir una nueva moneda de corte internacional que funcione en las transacciones monetarias de los tres países del norte.

La lucha antidrogas en Mexico va aunado a esto, ya que con el pretexto de la eliminación de los cárteles de la droga, se puede introducir en Mexico armamento militar estadounidense para que supuestamente sea utilizado en la lucha contra el narco. Pero la realidad es otra, ya que lo que Estados Unidos desea, es poder establecer un perímetro de "seguridad militar antiterrorista" que incluya a Mexico y Canada que ambos paises ya acordaron cuando firmaron el ASPAN.

En pocas palabras, la única manera de justificar la presencia de soldados y armamento Estadounidense en México, es diciendole al público que serán utilizados contra el narcotráfico, pero el verdadero propósito de Estados Unidos es cuidar sus propias fronteras desde Mexico y Canada.

Las fronteras de los Estados Unidos no son lo suficientemente seguras si las de sus vecinos tampoco lo son. Y para resolver esto, es necesario el establecimiento de un perímetro militar "antiterrorista" entre los tres paises.

Estados Unidos ya ha pagado a China parte de su gran deuda en Ameros.

http://www.fotolog.com/abran_esos_ojos/54515755

Unión monetaria de América del Norte

La Unión Monetaria Norteamericana es una unión económica y monetaria teórica de los tres países independientes de Norteamérica, a saber Canadá, los Estados Unidos y México. La implantación implicaría probablemente que los tres países dejen sus unidades monetarias actuales (el dólar canadiense, el dólar estadounidense, y el peso mexicano) y adopten una nueva, creada específicamente para este propósito. La unidad monetaria hipotética para la unión es referida muy a menudo como el Amero. El concepto está modelado en la unidad monetaria actual de la Unión Europea (el Euro), y se propone como una extensión natural del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN). Los detractores de los gobiernos afirman que los Estados Unidos, Canadá y México ya están dando pasos para implementar tal unidad monetaria. Ningún miembro actual del gobierno de alguno de estos países ha indicado oficialmente un deseo de implementar una “Unión Norteamericana”. Cabe decir que los congresos de los tres países no han sido notificados sobre ningún movimiento, como lo ordenan las constituciones de los respectivos países, ni sus poblaciones han sido informadas al respecto.

El Amero es una moneda común propuesta para América del Norte extensible a Centro y Sudamérica con el tiempo. Entre los proponentes de esta idea están el C.D. Howe Institute y el Fraser Institute de Canadá. La moneda circularía inicialmente en los países del Libre tratado de Norte América (TLCAN), ya que Groenlandia es un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca en Europa.

Una vez que el dólar muera, ese sera el día en que la Unión Monetaria de América del Norte empiece a funcionar, y Canadá, Estados Unidos y México reemplazarán sus monedas nacionales con el Amero. Ese día, todos los billetes y monedas denominadas en dólares de los EE.UU. se cambiarán a razón de uno a uno por un Amero(A). Canadá y México cambiarán sus respectivas monedas, el dólar canadiense y el peso mexicano, a un tipo de cambio que deje inalteradas la competitividad y riqueza de ambas naciones. En los tres países los precios de los bienes y servicios, salarios, inversiones y pasivos, serán convertidos simultáneamente a ameros al mismo tipo de cambio con el que se convirtieron las respectivas monedas nacionales.

Unión Norteamericana: Bases y origen

La idea de una unión monetaria norteamericana fue propuesta primero en 1999 por el economista canadiense Herbert G. Grubel. Un estudiante del conservador Instituto Fraser, publicó un libro intitulado El Caso del Amero en septiembre de 1999, año en que el Euro se convirtió en una moneda virtual. Otro grupo de expertos canadiense, el Instituto C.D. Howe, aboga por la creación de una moneda compartida entre Canadá y los Estados Unidos.

Después de que el informe saliera, los grupos patriotas en Canadá expresaron su oposición a cualquier unión monetaria porque la ven como un intento de negocios estadounidenses de ganar acceso a los extensos recursos naturales de Canadá mientras que desmantelan los servicios sociales de la nación. El Consejo de Canadienses, fuerte grupo de promoción progresivo de 100,000 miembros, ha declarado que uno de sus temas centrales es la amenaza de la "integración profunda"; pronto fue introducido como una base monetaria de la “cooperación macroeconómica” entre los tres países del TLCAN por el Dr. Robert A. Pastor, Profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Americana, un miembro del Consejo sobre Relaciones Exteriores (CFR), que fungió como vicepresidente, y un miembro del Destacamento Independiente del CRE sobre el Futuro de América del Norte en el 2005.

La integración comercial ocurrida entre Canadá, Estados Unidos y México desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del norte (TLCAN), ha generado volúmenes de comercio e inversión entre los tres países en dimensiones extraordinarias. Ni quienes propusieron el Tratado, ni sus detractores soñaron jamás que los flujos comerciales y de inversión alcanzarían los niveles que han adquirido. Sin embargo, el tratado de Libre Comercio de América del Norte ha empobrecido al campo mexicano, y ha favorecido a las grandes cadenas transnacionales y los grandes comercios quienes han engullido a los pequeños comercios que se situaban en las esquinas de cada colonia en el país, lo que a su vez, ha contribuido a una mayor migración a las grandes ciudades y a los Estados Unidos.

Es particularmente significativo que la oposición esté teniendo lugar no sólo en México y algunas otras naciones al sur del continente, sino incluso en países como Canadá que, en apariencia al menos, han logrado una situación razonablemente exitosa.

Un argumento es que ahorraría hasta $3 billones en transacciones monetarias, pero acabaría por que los millones de habitantes de América del Norte, compartamos la deuda de los Estados Unidos, la cual asciende hasta los 11 millones de millones de dólares hasta mediados de octubre de 2008. Los mismos autores también indicaron que el PIB de Canadá podría incrementarse por hasta 33% en un período de 20 años, dada la adopción de una sola moneda, aunque nadie parece confiar en los pronósticos de´los Estados Unidos.

Apoyo

Canadá

La idea de una moneda común ha sido históricamente impopular en el Canadá angloparlante, en comparación con la provincia de Quebec, donde ha recibido más apoyo. Mientras que en el resto de Canadá la mayoría de encuestados se opuso a la idea de una moneda compartida.

Un argumento es que ahorraría hasta $3 billones en transacciones monetarias, pero acabaría por que los millones de habitantes de América del Norte, compartamos la deuda de los Estados Unidos, la cual asciende hasta los 11 millones de millones de dólares hasta mediados de octubre de 2008. Los mismos autores también indicaron que el PIB de Canadá podría incrementarse por hasta 33% en un período de 20 años, dada la adopción de una sola moneda, aunque nadie parece confiar en los pronósticos de´los Estados Unidos.

La idea de una moneda común ha sido históricamente impopular en el Canadá angloparlante, en comparación con la provincia de Quebec, donde ha recibido más apoyo. Mientras que en el resto de Canadá la mayoría de encuestados se opuso a la idea de una moneda compartida.

México

La posibilidad de una fusión monetaria también se ha discutido en México sólo por las cúpulas bancarias y de gobiernos de como paso natural a tomar después del TLCAN. El anterior presidente mexicano, Vicente Fox, hizo eco de esa visión y expresó su esperanza de una mayor integración de Canadá, México y los Estados Unidos, incluyendo una unión monetaria eventual, durante un viaje promocional en el 2007 para su libro "La Revolución de la Esperanza".

Resultados en otras regiones

Se han practicado niveles menores de cooperación monetaria en las Américas anteriormente. Algunas naciones, tales como Argentina, Brasil, Canadá y Chile, en ocasiones han pareado su moneda al dólar estadounidense, con resultados auspiciosos o desastrosos, según la ideología de opinión. Algunas otras, como Aruba, las Bahamas y Barbados todavía lo hacen, con la pérdida del poder adquisitivo que conlleva la caída del dólar en los últimos años.

El dólar estadounidense es aceptado oficialmente junto con monedas locales en El Salvador (desde 2001), Nicaragua, Perú, Honduras y Panamá, aunque, en la práctica, dos de estos países (El Salvador y Panamá) están completamente dolarizados y han sufrido los embates del Euro. En el 2000, Ecuador adoptó oficialmente el dólar estadounidense como su moneda única. La integración de la moneda es también una de las muchas metas a largo plazo de la UNASUR (Unión de las Naciones Sudamericanas), una organización supranacional que abarca todas las naciones soberanas de Sudamérica, modelada con base en la Unión Europea, pero ellos planean una moneda en común que no sea el dólar.

simbolos

El plan para una Unión Monetaria de América del Norte presentado en este estudio está diseñado para incluir a Canadá, Estados Unidos y México. Bajo el plan propuesto, los billetes y monedas en circulación de la nueva unidad monetaria, llamada tentativamente “Amero”, llevará sus símbolos propios en un lado y los emblemas nacionales de cada país en el otro, para conservar así símbolos importantes de la identidad nacional. La conversión de las respectivas monedas nacionales a ameros se determinará a un tipo de cambio que deje inalterado el ingreso real de cada país, su riqueza y su competitividad internacional prevalecientes al momento de la conversión.

El Banco Central de América del Norte, al igual que el Banco Central Europeo, tendrá una constitución que sólo lo hará responsable del mantenimiento de la estabilidad de los precios y no del pleno empleo de la mano de obra. Los tres países en la unión tendrán representantes en los cuerpos directivos del Banco en proporción a su tamaño relativo, en términos de algún promedio ponderado de población e ingreso nacional, con ponderadores que se determinarían mediante negociación entre las partes. Cada país recibirá las utilidades correspondientes a la emisión de ameros que use en sus respectivas economías.

El comercio entre los miembros de la unión monetaria se verá acicateado por la eliminación de los costos de transacción y de los riesgos implícitos en el intercambio de divisas. Los proponentes ofrecen mayor estabilidad en los precios y, algo muy importante, las tasas de interés bajarán en Canadá aproximadamente en un punto porcentual y en México, donde todavía se mantienen a nivel de dos dígitos, bastante más, aunque los proponentes también han dicho que la banca en los Estados Unidos es fuerte y a los tres días anuncian su quiebra.

Cr íticas

La oposición a una unión monetaria norteamericana existe allá arriba en los gobiernos de ambos lados de la frontera Canadá-Estados Unidos. Herbert Grubel, el primer proponente del Amero, admite que los funcionarios estadounidenses no muestran ningún interés en el asunto. Admite que "no habría mucho beneficio para los Estados Unidos" en un Amero. Asimismo, el Departamento de Finanzas canadiense se opone fuertemente a la creación de una moneda común con los Estados Unidos, citando la pérdida de soberanía económica. En documentos del informe al Ministro de Finanzas, Jim Flaherty, funcionarios financieros concluyeron: "Una moneda norteamericana común significaría indudablemente para Canadá la adopción del dólar y la política monetaria estadounidenses. Canadá tendría que entregar su control sobre la inflación y las tasas de interés internas."

Contras

Desde el punto de vista de los gobiernos canadiense y mexicano, un obstáculo importante para la creación de una moneda unificada es la dominación absoluta de los Estados Unidos en tal unión. A diferencia de cualquier país en la UE, los Estados Unidos tienen una economía mayor que el resto de su continente/unión respectivos combinados.

Un documento de la Universidad de California-Campus Santa Bárbara propone la idea de que los Estados Unidos tienen simplemente demasiadas ventajas del status quo para moverse hacia una sola moneda. El dólar estadounidense actúa ya como moneda global, lo que significa que cualquier transición a una “nueva” moneda comprometería esta posición y podría causar un cambio hacia el euro o el yen. El dólar estadounidense está siendo actualmente usado más de la mitad de las exportaciones de todo el mundo, el doble del total del comercio exterior de Estados Unidos. La adopción del Amero podría amenazar el señoreaje que Estados Unidos gana actualmente de su dólar. Mientras que un señoreaje sería todavía ganado del Amero, este sería compartido entre el Banco de Canadá, la Reserva Federal, y del Banco de México. Por lo tanto, aunque el Amero fuera apenas utilizado tanto como el dólar estadounidense, las ventajas serían compartidas entre dos o más países, y no exclusivamente ganado por los Estados Unidos.

Varios problemas podían presentarse con respecto a la gerencia macroeconómica. Al someterse a una moneda común, los países perderían la autonomía considerable en el manejo de la moneda en sí, incluyendo el ajuste de la tasa de interés. Entre los tres participantes potenciales, hay una diferencia considerable en políticas que tendrían que ser reconciliadas.

La deuda es un factor que afecta los precios de la moneda. Al año 2008, la deuda de los Estados Unidos sigue aumentando, mientras que la deuda del gobierno federal canadiense se está reduciendo. Esto es una ventaja clara para los canadienses y no sería reflejado si las monedas se fusionaran. La importancia de los abastecimientos también factoriza en esta ecuación.

Políticas y situaciones económicas que difieren

Una preocupación con cualquier moneda norteamericana unificada es la situación económica diferenciante entre cada país. La Eurozona es por mucho similar, siendo economías basadas en el servicio, y basadas en el alto gasto público (comparado a los Estados Unidos), altos impuestos y riqueza que es creada por la venta de mercancías y servicios. América del Norte, por otra parte, tiene tres economías distintas: una basada principalmente en agricultura, manufactura y petroleo, con una demanda para el libre comercio (México), otra basada en servicios tales como venta al menudeo, con impuestos bajos y gasto público bajo (Estados Unidos), y una tercera basada en servicios con impuestos más altos y un gasto público más alto, con un sector grande en mercancías primarias tales como petróleo, minería y madera (Canadá).

Mandato político

Lou Dobbs, reportero y comentarista para CNN, ha postulado que la formación de una "Unión norteamericana" está de hecho allegándose en México, sin el conocimiento y el consentimiento de la mayoría de la gente que sería afectada por esto.

El presidente del Caucus Conservador, Howard Phillips, el columnista del WND y autor Jerome Corsi, el activista Phyllis Schlafly, entre otros, han formado una coalición en contra del amero. El 22 de enero del 2007, los legisladores republicanos Virgil Goode de Virginia, Tom Tancredo de Colorado, Walter Jones de Carolina del Norte y Ron Paul de Texas estaban entre los 43 legisladores federales que introdujeron la H. CON. RES. 40, una resolución que expresaba:

"El sentido del Congreso es que los Estados Unidos no deben comprometerse por la construcción de un Sistema de Supercarretera del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), o entrar en una Unión de América del Norte (UAN) con México o Canadá."

Efectividad

Las ganancias en la eficiencia económica de los países miembros descritas, deben sopesarse frente a las posibles pérdidas en su desempeño macroeconómico. Es previsible, sin embargo, que tales desventajas sean pequeñas o inexistentes. El tipo de cambio flexible no ha traído a Canadá los beneficios macroeconómicos que prometieron quienes propusieron esa política. La tasa de desempleo sigue siendo elevada y el crecimiento económico ha sido lento. La evolución del pensamiento económico y la experiencia empírica acumulada en muchos países han mostrado que los “ajustes finos” en materia económica han fracasado bajo el régimen de tipo de cambio flotante. Por su parte, la mayor flexibilidad en el mercado laboral, esencial para amortiguar choques económicos, disminuyó por la mera existencia del tipo de cambio flotante. La protección temporal le dio a los productores y trabajadores por medio de la depreciación cambiaria, generó ineficiencias muy parecidas a las produjeron en el pasado la protección temporal otorgada mediante aranceles. En el caso de México, el tipo de cambio flotante adoptado desde 1995 ha funcionado sorprendentemente bien respecto a las pesimistas perspectivas que se tenían, pero prevalece una inflación muy elevada, de alrededor de 9 por ciento en el 2000, con tasas de interés que se mantienen cerca del 15 por ciento que resultan prohibitivas para una reanimación apreciable del crédito.

Los Estados Unidos tienen menos beneficios potenciales de una unión monetaria de lo que ganarían Canadá y México, pero habrá dividendos no despreciables. Una unión monetaria como la descrita reducirá la amenaza de que el dólar estadounidense pierda su preponderancia en caso que el euro desplace al dólar en el resto del mundo, lo que por el momento parece más bien remoto, pero puede ocurrir más adelante. Además, los Estados Unidos se beneficiarán al tener países más estables y prósperos como vecinos. Cuando los Estados Unidos se unieron a organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Tratado de Libre Comercio América del norte (TLCAN), las ganancias obtenidas en materia económica y política compensaron con creces la modesta pérdida de soberanía que conllevó su adhesión. En esta misma tradición, los Estados Unidos bien pueden encontrar que vale la pena sumarse a la unión monetaria propuesta.

Vea el artículo completo en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Amero