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viernes, 22 de febrero de 2013

¿Quién INTERCEDE por el hombre allá en los cielos? ¿María? ¿Pablo? ¿Pedro? ¿Algún apóstol o santo? Vea lo que dice la Biblia:



Millones de personas desvían sus oraciones hacia blancos errados dejándose llevar de la desinformación que crean las tradiciones y falsas sectas. Le oran a la que llaman "Virgen" (que por cierto dejó de ser virgen cuando nació Cristo y ella siguió teniendo hijos: Mateo 13:55); siguiendo tradiciones de hombres dejan de enfocarse en pedirle  y orar a Dios mismo por medio de Cristo, para enfocarse en otras personas que nada pueden hacer. ¿Quién INTERCEDE por el hombre allá en los cielos? Vemos los que dice la Biblia:

"Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;  mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para INTERCEDER por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre." (Hebreos 7:26-26)

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también INTERCEDE por nosotros. (Romanos 8:34)

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? y fuera de ti nada deseo en la tierra. (Salmo 73:25)

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo INTERCEDE por nosotros con gemidos indecibles. (Romanos 8:26)

Vemos que la evidencia bíblica apunta en una sola dirección. Dios es tres personas, en las cuales el Hijo de Dios y el Espíritu Santo INTERCEDEN por el hombre. Nadie más, ninguno más que estos.

Las religiones y los religiosos fracasan cuando se desvian del blanco de la fe poniendo su confianza en personas erradas. Dios en su Palabra alumbra nuestro camino para que nuestra fe sea una que nos brinde la vida eterna.