CONSÍGUELOS EN AMAZON

domingo, 7 de diciembre de 2008

El "reverendo" Moon un colaborador del Nuevo Orden Secular anticristiano

Iglesia de la Unificación
De Wikipedia, la enciclopedia libre


Oficialmente llamada ALADO, la secta Moon toma su nombre de su fundador, el ingeniero norcoreano Fong Myung, quien cambió su nombre a Sun Myung Moon y es llamado por sus acólitos “Padre” y “Reverendo”. Es una secta que se define como cristiana, aunque esto es rechazado por la mayor parte de las iglesias de esa denominación. Mezcla elementos religiosos cristianos con otros de origen oriental, especialmente budistas. Calificada de destructiva por numerosos organismos internacionales, está extendida bajo diversas nomenclaturas en Asia, América y Europa. Como respuesta a sus actividades delictivas y a sus atentados contra la libertad individual, la Iglesia de la Unificación ha sido expulsada de algunos países y no ha obtenido o ha perdido el reconocimiento de entidad religiosa en otros.

Orígenes

La doctrina moon deriva de la obra “Explicaciones de los principios divinos”, presentada en 1957 como “testamento definitivo” y “última revelación”. Según afirma su fundador, a los 16 años le fue encomendada la misión de unificar todos los credos religiosos caducos en un nuevo cristianismo. Su interpretación del mundo, radicalmente dualista, presenta la lucha del bien y el mal identificando al segundo con el socialismo, el liberalismo y el ateísmo. Sus seguidores están así llamados a la guerra por la reunificación de las dos Coreas en un proceso denominado “Cruzada Internacional”. A pesar de que Sun Myung Moon, educado en el seno de una familia presbiteriana, fue encarcelado por delitos comunes, gusta de presentarse como nuevo mesías torturado por su forma de ser y pensar. Tras abandonar a su primera esposa y ser de nuevo recluido, traspasó la frontera con Corea del Sur, país en el que fundó la secta y en el que fue encarcelado por tercera vez. Su última encarcelación se debió a un evidente caso de fraude fiscal. El cuarto matrimonio que contrajo Moon, con una estudiante de 18 años, completó su cosmogonía con las nociones de “Madre del Universo” e “Hijos sin Pecado”, a saber: su esposa y retoños. Sus vástagos están llamados a dirigir la lucha contra Satanás y heredar la tierra prometida (Corea una vez reunificada). Cada acontecimiento de su vida es explicado con un significado religioso, justificado por Moon por su conexión directa con Jesucristo y Buda.

La captación y adiestramiento, por medio de visitas a domicilio y actos públicos, se centra en jóvenes a los que se insta a abandonar sus lazos familiares y a entregar sus bienes y ganancias a la comunidad sectaria. Existen múltiples entidades satélite que sirven a este propósito, destacando la pretendida Academia de profesores para la Paz del Mundo o la Asociación de Voluntarios Médicos. Otros grupos puestos al servicio de la secta Moon son el Club de Amigos de la Juventud del Mañana o el Grupo de Universidades Japonesas para la Investigación Básica. Para completar el sistema de proselitismo publica además diversos panfletos, diarios y boletines, internos y externos, con nombres como “Conocimiento”, “Diario religioso” o “Familia”.

Desde su entrada en la misma, los seguidores de Moon se convierten en vendedores ambulantes o sirven de mano de obra gratuita en su complejo industrial, compuesto por más de 150 empresas y que incluyen fabricas de armas como Tong il Industries, productora de fusiles M16 y cañones Vulcano con América Latina como destino.

Cualquier miembro de la Iglesia de la Unificación es expuesto a las interpretaciones bíblicas del Reverendo Moon, al que después de la programación, conseguida por medio de la despersonalización por aislamiento y fatiga, consideran infalible. No se permite que existan momentos de soledad para la reflexión, cuestión que sumada al ayuno purificador termina mermando las capacidades intelectuales de sus seguidores. De esta forma, y tras pasar cuatro años en el seno del grupo, una vez perdida toda capacidad volitiva, se fuerza al acólito al matrimonio con una persona desconocida, de la que se desvincula por otros cuatro años “purificadores” que pretendidamente libran a los hijos del pecado. Tales celebraciones suelen manifestarse de forma masiva.

Sus contactos con individuos o instituciones de prestigio son a menudo manipulados, siendo presentados como simpatizantes ante la sociedad y especialmente entre sus seguidores los meros asistentes a sus actos. Secretamente, la secta Moon, además de mantener relaciones de interdependencia con el servicio de inteligencia surcoreano (KCIA), está vinculada a la yakuza japonesa y a criminales de guerra liberados por EEUU al finalizar la II GM. Con su enorme capital acumulado de sus empresas pesqueras, Moon es además uno de los principales benefactores de la World Anti Communist League (WACL). De hecho, con el japonés Kyoichi Sasakawa como enlace, Moon es uno de los instigadores de la fundación de la WACL. Por ello, ha financiado abiertamente la creación de formaciones políticas ultraderechistas como el Front National de Jean Marie Le Pen en Francia o Fuerza Nueva en España.

La supuesta relación con las Naciones Unidas

Con fecha dos de enero de 2007, un grupo de congresistas estadounidenses, que iniciaron ese día una nueva legislatura, solicitó al ejecutivo de Estados Unidos investigar los vínculos del nuevo Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el coreano Ban Ki-Moon, con la secta Moon. Noticias periodísticas consignan que, según los congresistas, "el sucesor de Kofi Annan en el puesto más importante del organismo internacional, sería miembro de la secta fundada por su connacional, el también coreano Sun Myung Moon". La afiliación religiosa de Ban Ki-Moon sería irrelevante, habrían señalado los congresistas estadounidenses, si no fuera porque la autodenominada “Iglesia de la Unificación”, creada por Moon –que se declara el verdadero "mesías" enviado por Dios– requiere de sus miembros que el coreano se convierta en la lengua más importante del mundo, y que la ONU se convierta en una organización religiosa mundial bajo el control de la secta. Ban Ki-Moon se ha negado a responder preguntas referidas a su afiliación religiosa, señalando que ésta es “irrelevante” para su nuevo puesto a la cabeza de la ONU.