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lunes, 21 de noviembre de 2011

Luz en medio de tanta confusión religiosa

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En el mundo moderno hay miles de iglesias diferentes y sectas. Muchas de ellas utilizan la Biblia pero no siguen la palabra en su totalidad o la tuercen. (II Pedro 3:16) ¿Cómo ir por el camino correcto frente a tantas ofertas modernas o versiones diferentes del mensaje cristiano? La palabra de Dios es una, sin embargo no todo el mundo se toma el tiempo y la dedicación de leerla de principio a fin. La gran mayoría de las falsas sectas tuercen alguna esquina de la Biblia para orientar su mensaje cristiano por un camino diferente. Sin embargo, si el cristiano dedica tiempo para leer la Biblia completa, ora, ayuna y pide dirección a Dios, es muy difícil que pueda tropezar en el laberinto de las falsas sectas, porque la Palabra de Dios es luz y le alumbrará el camino. Si amas a Dios de todo corazón debes amar su palabra y obedecerla. Lee la Biblia y está alerta de cualquier lobo que venga con caminos diferentes. En Gálatas 1:6-7, el apóstol reprende a los creyentes porque aunque una vez recibieron la verdad del evangelio, pasado un tiempo, creían cosas diferentes a las enseñadas. En II Corintios 11:4 el apóstol le advierte a los corintios que el enemigo es un engañador religioso quien utilizará a sus satélites para tratar de imponer un evangelio diferente y contaminado, otro Jesús diferente al de la Biblia, otro espíritu diferente al que Dios da, y lamentablemente utilizará la propia Biblia para torcer el mensaje y engañar a muchos, por lo que es necesario que antes de ser esponjas que todo lo absorben, miremos si lo que nos enseñan concuerda al pie de la letra con lo que está en la Biblia. Si hay prácticas que no tienen una base bíblica, deben ser desechadas. Dice: "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo." (Colosenses 2:8) "Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino." (Salmo 119:105) "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" (Juan 5:39) "Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así." (Hechos 17:11)