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sábado, 11 de agosto de 2012

EL VERDADERO LINAJE DE ABRAHAM LO COMPONEN LOS QUE ANDAN EN FE Y SANTIDAD HACIA DIOS POR MEDIO DE CRISTO

He visto diferentes foros en Internet, así como diversos programas de televisión en los cuales se dedican a exaltar a la nación terrenal de Israel. Para justificar sus puntos de vista de darle preeminencia a Israel sobre las naciones utilizan las ideas del Antiguo Testamento donde Dios escogió a los judíos para traer al Mesías salvador. Sin duda alguna, Dios escogió un pueblo entre la tierra para utilizarlo y darles promesas para traer al Hijo de Dios y salvar a la humanidad. Sin embargo, ¿era el propósito de Dios el exaltar una nación o más bien el propósito de Dios era salvar a TODOS los hombres por igual del poder del pecado. Si miramos la historia bíblica, Jesucristo fue un judío de Nazaret en quien se cumplieron TODAS las profecías de antaño sobre un futuro Mesías libertador. Los judíos esperaban que apareciera en escena alguna clase de caudillo militar que les diera la libertad del yugo opresor de las naciones, en cambio, el Mesías que vino a la historia fue una que hablaba de un reino espiritual de santidad y fe para Dios, y en vez de usar la fuerza o el poderío militar, lo que hizo fue morir en una cruz para clavar el edicto de pecado de los hombres y libertarlos, para posteriormente resucitar al tercer día y junto con él brindarle una vida en resurrección a todos los que depositan su fe en él. Esto sin importar de que raza usted sea. Lo cierto es que la crucifixión del Cristo fue el resultado de la conspiración de los propios judíos quienes le sugirieron a los romanos le crucificaran. Algunos judíos creyeron en el mensaje cristiano, pero muchos judíos en el poder, fueron los que conspiraron contra Cristo. No le creyeron, le rechazaron como Mesías y hoy, siguen esperando un Mesías. Es por esto que hoy, diversos gobiernos han visto la oportunidad en la ignorancia de los judíos (de estar buscando ciegamente un Mesías) y utilizan esa nación como una marioneta para manipular su herencia histórica y conducir al mundo a un Nuevo Orden Mundial, donde le hacen promesas al Israel presente de tener cierta preeminencia sobre las naciones. Jesús dijo que los que le rechazaron como Mesías, recibirían a "otro mesías". Ese otro "mesías" será el líder del Nuevo Orden Mundial, al cual la Biblia le llama EL ANTICRISTO. Será un líder que hará muchas promesas a Israel, pero en su corazón reina la espada, la muerte y la conspiración, con el propósito de eliminar de la faz de la tierra a TODOS los judíos. Los judíos rechazaron a Cristo. Usted puede leer el libro de Los Hechos de los Apóstoles y verá la manera como ellos conspiraron contra los primeros misioneros cristianos. Hoy, son muchos los que ignorantemente exaltan una raza y desconocen que el valor que Dios da al hombre para salvación es UNICAMENTE para aquellos que depositan su fe en Cristo. Hoy, toda raza se puede salvar y llegar a ser hijos y herederos de las promesas dadas a Abraham, y esto es únicamente por medio de la fe, el amor, y la santidad de una comunión con Jesucristo. Dios no vino a exaltar una raza, sino a SALVAR A LA HUMANIDAD. A todos aquellos que aman a Jesucristo.

Lea usted en su Biblia en Gálatas capítulo 3:

!!Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

El pacto de Dios con Abraham

Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham. Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

El propósito de la ley

Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. (Gálatas 3)

¿Se ha olvidado Dios de las promesas hechas a los judíos? ¿Cómo podrá Dios recibirlos? En el libro de Romano capítulo 11 y verso 23 nos dice que es la INCREDULIDAD la que hace la separación entre el pueblo y Dios. Si los judíos desechan la incredulidad y creen en Jesucristo, podrán salvarse. Veamos el capítulo 11 completo:



Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre.

La salvación de los gentiles

Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos. Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas. Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

La restauración de Israel

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador,que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. !!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén (Romanos 11)