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martes, 14 de febrero de 2012

La religión con un verdadero propósito versus la religión vana

Podrán hablar, señalar, criticar, murmurar, hacer ruido, manipular, hacer proselitismo, crear sus propios grupos de oyentes y hasta convencer a muchos, pero si no pasan por el proceso tan básico como el NACER DE NUEVO, todo lo que hacen es vano: "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es." (Juan 3:3-6) "vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, NO OS DEJARAN ESTAR OCIOSOS NI SIN FRUTO en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo." (II Pedro 1:5-8) "Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana." (Santiago 1:26)